2020, el año en que cambió todo
Article
Written by Ivet Puig
13.12.20

El informe anual sobre el estado de la moda de Business of Fashion y la consultora McKinsey ha definido 2020 como el año en que todo cambió, y es que nadie esperaba el pasado mes de enero lo que estaba por llegar. Tras la entrada del coronavirus a nuestras vidas y con la mayoría de países cerrando el año a la espera de una nueva ola de contagios, el documento describe -y muy bien- que «el año nos ha dejado a todos buscando el lado bueno de las cosas, tanto en la vida como en los negocios«.

Según el informe – The State of Fashion 2021la industria de la moda sufrió el peor año del que se tiene constancia, con casi tres cuartos de las empresas registradas perdiendo dinero. Mientras que el análisis del McKinsey Global Fashion Index calcula que las empresas del sector notificarán un descenso aproximado del 90% de su beneficio económico en 2020, tras un crecimiento del 4% en 2019.

Aunque se desconoce como evolucionará la pandemia en 2021, el estudio hace algunas predicciones para ayudar a las empresas a navegar en la incertidumbre. Las condiciones de negocio seguirán siendo duras, se registrarán nuevas quiebras, cierres de tiendas y recortes en puestos de trabajo, advierte. Aunque por otro lado asegura que la pandemia acelerará tendencias que empezaron a moverse antes de la Covid-19, como es el caso de la compra online y un perfil de consumidor más consciente que valora la justicia social y medioambiental.

Ante esta situación, el informe indica que las empresas deberán enfrentarse al nuevo año con «flexibilidad, agilidad y resiliencia en las operaciones».

En cuanto a las tendencias que nos deja 2020, destaca una moda basada en la necesidad. Aunque se adoptaron con reticencia, las mascarillas se han convertido en un accesorio más, mientras que la obligación de pasar mucho más tiempo en casa ha hecho de la comodidad el denominador común de nuestros looks.

En este sentido, según el portal Lyst, las búsquedas de joggers crecieron en un 123% en abril, con respecto del mismo mes del año anterior. Y también las búsquedas de leggings aumentaron un 48%.

 

El año nos ha dejado a todos buscando el lado bueno de las cosas, tanto en la vida como en los negocios.

¿Qué esperar de 2021?

En vistas al año entrante, lo que es seguro es que seguiremos conviviendo con el virus. El informe de BoF y McKinsey también prevé un descenso de la demanda en moda causada por «la recesión más profunda» de las últimas décadas, aunque se espera que la economía global se recupere parcialmente.

En cuanto a los consumidores, se prevé un aumento del 20% de las compras online, un método que se ha afianzado durante la pandemia. Además, estos están mas preocupados por los empleados más vulnerables de la cadena de producción, a los que se espera que traten con condiciones justas. Por último, la imposibilidad de viajar hará que las empresas deban centrarse sobre todo en el mercado local.

En referencia al funcionamiento de la industria, el documento sugiere un cambio en el sistema de beneficios ya que, según dice, se ha demostrado que «más productos y colecciones no necesariamente implican mejores resultados financieros». Por contra, propone a las empresas «reducir inventario e implementar un sistema de producción bajo demanda».

Por último, cambiará la naturaleza de los puestos de trabajo en los que se fusionará la presencialidad y el teletrabajo. Aunque es un modelo que se forjó durante la pandemia, en muchos casos transformará la forma de trabajar en muchas empresas más allá de la actual crisis sanitaria.

Tanto Lyst como el documento The State of Fashion coinciden en destacar una mayor consciencia por parte de consumidores, pero también empleados. Así, el segundo considera que la industria debería ver más allá y aspirar a una «mejor normalidad», refiriéndose a una moda más circular. Aunque, reconoce, es un proceso que requiere un esfuerzo colectivo.

«En 2021 vemos como la circularidad pasará de tener un papel secundario a uno de central en la industria de la moda», asegura el estudio, que además califica este movimiento como «la revolución de la próxima década».

Mientras tanto Lyst apunta a un año «con más libertad y atrevimiento» en cuanto a tendencias ya que, según la plataforma, «nos arreglaremos para celebrar el regreso de la vida». A lo que solo nos queda añadir: ¡que así sea!

 

2020, el año en que cambió todo

Subscribe to stay up to date