ALL ABOUT: Beatriz Dubois, artista en calma
Interview
Written by Emma Mariscal
29.10.20

Con una obra basada en la fotografía y el collage, la artista madrileña -considerada una de las jóvenes promesas del arte español- reflexiona sobre el propósito del arte en una sociedad imbuida por un frenético consumo de imágenes. Hablamos con ella mientras ultima su próxima exposición, que supondrá su debut en la feria Estampa.

 

Nada es banal en las obras de Beatriz Dubois (Madrid, 1991). Cualquier imagen, ya sea un autorretrato o uno de sus misteriosos paisajes -a la par melancólicos y reconfortantes- habla de temas que genuinamente conciernen a la artista, como la relación del individuo con la naturaleza o la búsqueda de una identidad propia. De sus reflexiones nacen imágenes que siempre parten de su cámara analógica, de la que no se ha despegado desde que tiene uso de razón, y que ella corta, descompone y vuelve a componer con mimo a través de los estudiados collages que le han dado la fama. A pesar de su juventud es ya una de las artistas más preeminentes de su generación. Sin embargo, ella sigue pegada a sus tijeras -siempre las Phi Scissors de Hay, como ha asegurado en numerosas ocasiones- y dándole vueltas, ahora más que nunca, a cómo nos relacionamos todos nosotros con el medio que nos rodea.

Háblame de tus proyectos actuales, ¿tienes alguna exposición en el horizonte cercano?

Si la situación en Madrid lo permite, expondré en la feria Estampa, en Noviembre, con la galería We Collect. Y me hubiera gustado estar ahora mismo en una residencia artística fuera de España, pero esto no ha sido posible. El Covid ha parado muchas cosas en el sector cultural… Así que, de momento, seguiré produciendo en mi estudio de Barcelona.

¿Te gustaría, cuando pase toda esta situación, irte a vivir una temporada a algún otro sitio?

Sí, me encantaría vivir una temporada en Portugal. Entre Lisboa y Oporto. Creo que son ciudades con una magia especial, vibrantes e inspiradoras. 

¿Cómo está afectando el coronavirus al arte?

El arte es un reflejo de la sociedad, de los sentimientos de los artistas y de las preocupaciones o motivaciones globales. Se están celebrando ferias de arte online y el consumo del arte en plataformas digitales no deja de crecer. Esto es interesante. Pero, ahora más que nunca, también queremos tocar, ver de cerca… Hablar de este mundo, que ahora tiende a lo digital, de forma tangible.

Se habla mucho del cine, teatro, música… pero poco del arte en sí. ¿A qué crees que se debe?

Es un momento difícil para los artistas y las galerías; y parece que nos de miedo volver a los museos. Pero el arte está vivo y lo necesitamos más que nunca. Hay propuestas diarias de nuevos artistas y galerías muy interesantes. Quizás se habla más del cine o el teatro porque en España es el ocio de la mayoría. Consigamos entre todos que ir a una galería o comprar una pieza sea también parte de los planes de todos nosotros. 

¿Recuerdas cuando supiste que querías ser artista?

Desde pequeña siempre he estado haciendo fotos, recortes, escribiendo… Hace unos años compatibilizaba la venta de mis obras con otros trabajos; pero llegó un momento en el que lo vi claro: no quería hacer nada más que no fuese crear.

¿Cómo se lo tomó tu familia? 

Creo que no fue tan dramático como a veces lo es para otras. Tengo antepasados que dedicaron su vida al mundo del arte y el teatro; mi madre ya enmarcaba mis dibujos y poemas del colegio y en casa siempre hemos ido juntos a galerías y dado mucha importancia a la cultura. Mi familia me apoya, siempre lo ha hecho, y son los primeros a los que pido consejo.

¿Qué crees que distingue a tu obra?

Intento dar un sentido a todas las imágenes que veo diariamente y a la manera que tenemos de consumirlas. Me gusta explotar la fotografía en todas sus formas; la imagen no acaba en el momento del disparo de la cámara. Descontextualizo imágenes de archivo, las manipulo, las toco, recorto, edito, ordeno. Hago fotos con el móvil, fotos a periódicos, retratos con mi cámara… En mi cabeza todo son imágenes y las utilizo para contar historias, para que el espectador las consuma lentamente, para aprender sobre temas que desconozco, para conocerme a mí misma.

¿Has expuesto fuera de España?

Por ahora solo he expuesto en España e Inglaterra, pero me ha comprado obra bastante gente de fuera de Europa y hay una obra mía en el Museo Shindagha de Dubai. Me encantaría exponer en Latinoamérica, por ejemplo, y ver si allí funciona mi forma de ver el mundo. Es algo que me pregunto a menudo.

¿Cuál es tu relación, como esteta, con el diseño y la moda en general?

No me guío mucho por las tendencias, opto por marcas que me representen en cuanto a estilo y fabricación. Entre semana siempre uso prendas cómodas para trabajar; y para momentos concretos, como una inauguración o evento, tengo otras más especiales que a veces uso también durante el fin de semana.

¿Cómo crees que las redes sociales pueden ayudar (o no) hoy a un artista?

Lo que me gusta de las redes es que puedo compartir el día a día en mi estudio, descubrir creadores maravillosos, tener contacto con personas a las que nunca hubiera conocido, estar al día de propuestas, becas… Pero todo queda plasmado de una forma efímera y fría. Me obligo a verlo como una herramienta, porque no es un fin. No sustituye una conversación o una visita a una galería y hay que saber que no todo en las redes es real.

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