Fashion Interns- Vol. II
Interview
Written by ALL ABOUT TEAM
9.09.21

El sector de la moda es uno de los más deseados (y a veces odiados) a la hora de buscar prácticas. A la vez, las anécdotas que acumulan sus becarios podrían dar para más de un libro y, en All About Magazine, hemos decidido contarlas de la mano de aquellos que ya son grandes profesionales. Con nostalgia (o no), nuestros protagonistas echan una mirada atrás hasta su época como principiantes en las áreas que ahora dominan. He aquí el segundo vol. de historias de fashion interns. ¡Hola, industria de la moda!

Eva Rodriguez de Celis, former VIP Manager de Stella McCartney

¡Uy! La verdad es que tuve mucha suerte siendo intern y siempre me lo tomé con mucha filosofía. Está claro que vas a hacer muchas cosas que no te corresponden (hazlas todas y con una sonrisa, siempre te recordarán),  pero quizás lo que más me marcó fue hacer cola en la tienda de Disney para comprar dos disfraces de Frozen para las sobrinas de mi jefa.

Carmelà Lugo, diseñadora de Attire

En segundo año de carrera vino André de León Talley a mi universidad porque estaba montando una exposición del Little black Dress. Los únicos que podían entrar en la exhibición a ayudarle y asistirle eran los del último curso y él escogió a los cuatro. Cuando yo me enteré que él estaba allí y que había estudiantes ayudándole pensé: Carmelá, nunca va a volver a estar él aquí, al menos durante el tiempo que tú estés estudiando en la universidad. Me acerqué al museo donde estaban montando la exposición y para entrar pedían documentación y estar, por supuesto, en una lista. Al lado del museo había un Starbucks, entonces me fui allí y cogí 4 cafés en una bandeja. Llegué y me preguntaron que dónde iba y le contesté al de seguridad “Acabo de salir a coger cafés para André y su equipo” y me dejaron pasar. Llegué, con mi acento latino y les ofrecí café a todos, todo el mundo estaba feliz. Entonces me acerqué a André y le dije, “perdona no quería molestarte, pero soy muy fan de tu trabajo y he ido a comprar café para poder conocerte”. ¿Sabes lo que me contestó? “A partir de ahora trabajas aquí”. Estuve trabajando un montón de horas y me lo gané, tengo una foto con él y aun hablamos por Instagram. ¡Durante  la exposición hasta me presentó a Anna Wintour!

Oriol Polo, House Relations Manager en Soho House Barcelona

Voy a hacer un poco de trampa, porque no es de intern, pero hace dos años me pasó una anécdota surrealista. El cantante Shawn Mendes hacía su tour europeo y decidió alojarse en todos los Soho House de Europa: Estambul, Amsterdam, Londres, etc. Cuando llegó el turno de Barcelona, nos encargamos de dejar todo a su gusto, la verdad es que el chico es muy majo y siempre va acompañado de su padre: todo el staff nos hicimos colegas de él y nos invitaron al concierto en el Palau Sant Jordi, accediendo al backstage y viendo el concierto en primera fila con su equipo, lo que fue brutal. Cuando terminó el concierto, Shawn me preguntó si podíamos hacer una after party en Soho House, por lo que ya me ves a mí llamando corriendo a la 1 de la noche cuando ya estaba todo cerrado, para que, por favor, uno de los camareros accediera a quedarse. Finalmente lo conseguimos, pero su equipo nos pidió si podían comer pizza: a la 1 de la noche todos los restaurantes ya estaban cerrados y en Soho House no quedaba ningún cocinero. Tuve que ir a un sitio que encontré en internet que estaba abierto hasta las 3 de la mañana, no muy lejos de allí, y al llegar, cuando estaba dentro esperando las pizzas, unos chicos que habían bebido bastante me quisieron robar las pizzas que tenían que ser para Shawn Mendes. Se pusieron bastante pesados y después de media hora que los chicos no me dejaban salir, yo desesperado porque me querían robar las pizzas, llamé a seguridad de Soho para que me vinieran a rescatar. Al llegar con mis 10 pizzas custodiado por el de seguridad, Shawn decidió que ya no quería pizza…

Juan Avellaneda, diseñador

Cuando trabajaba en banca y me moría por trabajar dentro del mundo de la moda, fui de acompañante a un evento. Allí, un hombre se me acercó y me pregunto, “perdona, tú eres estilista, ¿verdad?” Y yo no tuve mejor idea que decirle que sí. Me dijo que si quería hacer de estilista en una producción que estaba preparando y que quería prendas de showroom de Burberry, Carolina Herrera, etc. Yo asentí a todo pensando que podría contactar a alguien de algún showroom y lo solucionaría, pero obviamente, no fui así; ¿quién iba a dejarle prendas de esas marcas a un chico sin experiencia? Así que se me ocurrió un plan: decidí recorrerme los armarios de mis conocidos en busca de prendas que pudiera usar para esto y les prometí que se las protegería con mi vida. Fueron unos días horribles aunque luego el shooting saliera bien, pero ni de coña me compensó mentir de tal manera.

Fashion Interns- Vol. II

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